Enfermedades de los gatos y síntomas

Enfermedades de los gatos y síntomas

Si nota cambios en el comportamiento o en el estado general de su gato, debe llamar inmediatamente a su veterinario. Podría haber un problema médico que necesite ser atendido inmediatamente.

Los gatos son muy buenos para ocultar los signos de enfermedad, lo que significa que son maestros en fingir ser normales cuando en realidad no lo son. Debido a que son tan buenos actores, su gato puede estar muy enfermo para cuando se haga evidente que hay un problema. Hasta a personas preparadas y acostumbradas a tratar con animales, se le puede pasar por alto cualquier signo de enfermedad, ya que los gatos disimulan perfectamente. Cualquier signo de enfermedad significa debilidad y la posibilidad de ser presa, debido a sus instintos como depredadores ancestrales. Hoy en día hasta el gato doméstica conserva esa “habilidad”, tan perjudicial para sí mismo en muchas ocasiones.

Nadie como aquel que comparte su vida con un gato (o más) conoce las costumbres, carácter y comportamiento habitual de su michi. Algo que para un veterinario puede pasar por alto en una visita rutinaria, el que vive con un gato conoce los hábitos y notar los cambios leves para saber que algo no va bien.

Algunos de los signos y síntomas que indican una serie de posibles enfermedades o afecciones médicas e indican que debe llevar a su gato al veterinario lo antes posible:
La sangre en la orina de su gato es algo que asusta y nos hace acudir rápidamente a nuestro veterinario. Puede que notemos tos, fiebre( aletargamiento), vómitos…
Puede que notemos cambios en sus hábitos con la bandeja de arena : que no la busque para hacer sus necesidades, diarrea, aumento o disminución en la cantidad y veces que orina.
Los cambios más sutiles pueden ser determinantes para detectar cualquier signo de enfermedad. Puede que veamos que tiene mas sed, que busca mas sitios donde beber (meter la cara en los vasos que tienen agua, chupar los grifos…)

Aumento o disminución del apetito, pérdida o aumento de peso, aumento en la vocalización (miau,miau, miauuu…)
Aumento en su dedicación al acicalamiento también puede ser un motivo de alerta. O si por el contrario vemos que tiene mal aspecto su pelaje, nos indica que algo no va bien.

Cualquier cosa que nos llame la atención y podemos creer que es curiosa, rara y que no es habitual en su rutina, puede alertarnos y prevenir antes que curar.

Por favor, concierte una cita con su veterinario para asegurarse de que su gato reciba atención médica rápida y experta.

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