Formas de llevar a nuestro gato al veterinario

Formas de llevar a nuestro gato al veterinario

Proporcionarle a su gato una buena atención sanitaria, especialmente preventiva, puede permitirle vivir una vida más larga y cómoda. Sin embargo, esto no puede suceder a menos que lleve a su gato a ver al veterinario de forma rutinaria.

A muchos gatos no les gusta ir al veterinario, y eso suele empezar con la dificultad de meter a su gato en la jaula.

Una vez que haya aprendido a meter a su gato en su jaula, toda la visita al veterinario suele ser menos estresante.

¿Por qué mi gato teme a su transportín?

Los gatos se sienten más cómodos con lo familiar y necesitan tiempo para adaptarse a lo desconocido. Por lo tanto, si su transportín no es un objeto en su entorno habitual, su gato no tiene tiempo para familiarizarse con él.
Es probable que su gato asocie su jaula con visitas al consultorio del veterinario, que probablemente no sea su lugar favorito.
Respete la necesidad de tiempo de su gato para familiarizarse con nuevas situaciones, personas y lugares.
Mantenga la calma. Los gatos pueden sentir nuestra ansiedad o frustración, lo que puede hacer que se vuelvan temerosos o ansiosos.

Cómo ayudarlo a sentirse cómodo en el bolso de transporte para gatos

El objetivo es que su gato aprenda a asociar al transportín con experiencias positivas y a entrar en él de forma frecuente y voluntaria.
Haga que la jaula sea un lugar familiar en casa, dejándola en una habitación donde su gato pase mucho tiempo.
Coloque la ropa de cama blanda que le es familiar en el interior del transportador. La ropa de cama o la ropa con su olor puede hacer que su gato se sienta más seguro.
Coloque golosinas, hierba gatera o juguetes dentro de la jaula para animar a su gato a entrar. Con frecuencia, usted verá primero que las golosinas se retiran del transportín durante la noche. Los gatos no aprenden del castigo o de la fuerza. Ofrezca recompensas para fomentar un comportamiento positivo.
Pueden pasar días o semanas antes de que su gato empiece a confiar en el transportín. Mantenga la calma, sea paciente y recompense los comportamientos deseados.
Si todavía tiene problemas, es posible que tenga que evaluar el propio transportín y encontrar un tipo de transportín que le guste a su gato.
Limpie bien el transportín con un limpiador no tóxico, enjuáguelo bien y déjelo secar al sol durante un día. Esto puede ayudar a eliminar cualquier feromona de estrés previamente liberada.

Cómo meter a un gato poco dispuesto en el transportín

Si su gato necesita ser transportado inmediatamente para ir al veterinario o debido a otra situación de emergencia, y aún no está acostumbrado al transporte, los siguientes consejos pueden ser de ayuda:

Empiece por poner el transportín en una habitación pequeña con pocos escondites.
Lleve a su gato a la habitación y cierre la puerta. Muévase despacio y con calma.
No persiga a su gato para meterlo en el transportín.
Anime a su gato con golosinas o juguetes para que entre en la jaula.
Si su gato no quiere entrar en la jaula, y su jaula tiene una abertura en la parte superior, acune suavemente a su gato y bájelo dentro de la jaula. Otra opción es quitar la mitad superior de su “mochila portabebés” mientras hace que su gato entre en la mitad inferior, y luego reemplazarla con calma. Puede ser necesario envolverla en una toalla para evitar que las patas estiradas se interpongan en el camino.

Regresando a casa – Mantener la paz en un hogar de múltiples gatos

Los gatos son muy sensibles a los olores, y los olores desconocidos pueden hacer que un gato ya no reconozca a otro. Cuando su gato vuelva a casa del consultorio del veterinario, olerá diferente y poco familiar. El comportamiento agresivo puede ocurrir cuando un gato siente que otro es un extraño. Estas sugerencias pueden ayudar a evitar problemas entre gatos después de una visita veterinaria:

Deje a su gato que regresa en la jaula durante unos minutos para ver cómo reaccionan todos los demás gatos.
Si todos los gatos parecen tranquilos y tranquilos, deje que su gato que regresa salga de la jaula.
Si siente tensión entre sus gatos, o si las anteriores visitas a domicilio han dado lugar a conflictos, mantenga a su gato que regresa en la jaula y llévelo a una habitación separada para evitar posibles lesiones causadas por un gato disgustado. Proporcione comida, agua y una caja de arena por un mínimo de 24 horas mientras ella recupera el olor más familiar de su hogar.
Si todavía hay estrés después de este tiempo, póngase en contacto con su veterinario para obtener más consejos sobre una introducción más lenta o medicamentos para ayudar en el proceso.
Una feromona felina sintética (Feliway®) puede ayudar a proporcionar la sensación de familiaridad.

Para futuras visitas:
Use ropa de cama o ropa familiar con su olor, ya que retiene el olor de la casa y ayuda con la reintroducción.
Utilice una feromona felina sintética (Feliway®).
Lleve a ambos gatos a la clínica veterinaria juntos. Esto puede prevenir futuros conflictos, ya que ambos gatos llevarán el olor de la clínica.

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